30 Sep ¿Equiparar las familias monoparentales a las familias numerosas?
El debate no debería ser solo qué beneficios tiene cada familia. La pregunta es si las políticas están teniendo en cuenta cómo se sostiene realmente cada hogar.
Cuando hablamos de familias monoparentales aparece con frecuencia una idea: “hay que equipararlas a las familias numerosas”.
Pero ¿equiparar beneficios significa realmente equiparar derechos?
La respuesta no es tan sencilla.
Porque una familia numerosa y una familia monoparental son realidades familiares diferentes. Y precisamente por eso, no necesitan las mismas medidas.
- Una familia numerosa se reconoce principalmente por el número de hijos e hijas que forman parte de la unidad familiar.
- Una familia monoparental se caracteriza por algo diferente: la crianza y la responsabilidad familiar recaen sobre una única persona adulta.
Pueden compartir necesidades y dificultades, pero también tienen problemas específicos.
Por eso, desde Monofamilias creemos que el debate no debería centrarse únicamente en conseguir “lo mismo que las familias numerosas”, sino en conseguir una protección adecuada a la realidad de las familias monoparentales.
¿Realmente existen tantas diferencias en la Comunitat Valenciana?
Aquí hay un dato importante que muchas veces se pierde en el debate:
A nivel autonómico, la equiparación entre familias numerosas y monoparentales ya es bastante amplia.
Por ejemplo:
| Ámbito | Familias numerosas | Familias monoparentales |
|---|---|---|
| IRPF autonómico | 330 € general / 660 € especial | 330 € general / 660 € especial |
| Vivienda pública EVHA | 15 % general / 40 % especial | 15 % general / 40 % especial |
| Comedor escolar | 1 punto | 1 punto |
| Reconocimiento autonómico | Título de familia numerosa | Título de familia monoparental |
| Determinadas tasas y servicios autonómicos | Beneficios específicos | Beneficios específicos en distintos ámbitos |
No podemos decir simplemente que en la Comunitat Valenciana las monoparentales no están equiparadas a las numerosas.
En muchos ámbitos, sí lo están.
El problema está en otro sitio.
Entonces, ¿dónde está el problema?
En cómo se diseñan y aplican las medidas.
Una cosa es reconocer formalmente a una familia monoparental.
Otra muy diferente es que el diseño de las ayudas tenga en cuenta la realidad económica y de cuidados de esa familia.
Y aquí aparece una de las principales dificultades: LOS BAREMOS DE LA RENTA
Por ejemplo, en las ayudas de comedor escolar de la Comunitat Valenciana se calcula la renta anual disponible per cápita, es decir, la renta familiar disponible dividida entre el número de miembros computables de la unidad familiar.
Imaginemos dos familias con 40.000 € de ingresos anuales:
Familia A:
- Dos personas adultas
- Un hijo
- 40.000 € de ingresos
- 3 miembros
→ 13.333 € por persona.
Familia B:
- Una persona adulta
- Un hijo
- 40.000 € de ingresos
- 2 miembros
→ 20.000 € por persona.
El hogar monoparental puede aparecer como “más renta per cápita” aunque tenga exactamente los mismos ingresos familiares.
Y esto puede determinar el acceso a una ayuda.
Aquí está una de las claves del debate: La renta mide los recursos económicos. Pero no mide la capacidad de cuidados.
En una familia con dos personas adultas responsables de la crianza existe potencialmente otra persona con quien compartir:
- recogidas y entradas del colegio;
- enfermedades y citas médicas;
- vacaciones escolares;
- reuniones y tutorías;
- emergencias;
- cuidados cuando el menor está enfermo;
- organización doméstica;
- decisiones y responsabilidades cotidianas.
En una familia monoparental, todas esas responsabilidades recaen sobre una única persona adulta.
Y esa diferencia tiene consecuencias económicas, laborales y sociales.
Por eso, aplicar exactamente el mismo criterio económico a ambas realidades no siempre significa tratarlas de forma equivalente.
Puede significar no estar midiendo aquello que realmente queremos proteger.
Diferencia entre el ámbito autonómico y el estatal
La Comunitat Valenciana ha desarrollado un reconocimiento específico de las familias monoparentales y ha incorporado su condición a numerosas medidas.
Pero a nivel estatal la situación sigue siendo diferente.
Las familias numerosas cuentan desde 2003 con una ley estatal específica de protección, la Ley 40/2003, que establece un marco general de beneficios en materias como transporte, educación, vivienda o fiscalidad.
En cambio, la protección de las familias monoparentales se ha ido construyendo de manera más fragmentada, mediante medidas concretas.
Eso no significa que las familias monoparentales estén completamente ausentes de la legislación estatal.
De hecho, en los últimos años se han producido avances importantes.
Por ejemplo, la normativa estatal ya contempla medidas específicas para la monoparentalidad en ámbitos como los permisos por nacimiento y cuidado, y en 2026 el Tribunal Constitucional ha vuelto a reconocer la necesidad de evitar diferencias de trato que perjudiquen a los menores nacidos en familias monoparentales.
También el Plan Estatal de Vivienda 2026-2030 incluye expresamente a las familias monoparentales entre los colectivos que pueden acceder a determinadas soluciones habitacionales.
Pero precisamente estos avances muestran algo importante:
La protección estatal de las familias monoparentales se ha ido construyendo medida a medida, en lugar de existir un marco estatal general equivalente al de las familias numerosas.
Y esa diferencia tiene consecuencias.
¿Qué reclamamos desde Monofamilias?
1.Un reconocimiento estatal específico
Un marco estatal de protección de las familias monoparentales que dé coherencia y estabilidad a sus derechos y evite que la protección dependa excesivamente del territorio o de la medida concreta.
2. Revisar los baremos económicos
Porque el nivel de ingresos, por sí solo, no explica la realidad económica de una familia.
3. Incorporar la carga de cuidados
Una persona adulta responsable de toda la crianza no dispone de la misma capacidad de conciliación que dos personas adultas responsables de una misma unidad familiar.
4. Evitar que trabajar penalice
Una política de conciliación no debería dejar fuera a familias precisamente porque su única persona adulta trabaja y supera un determinado umbral de renta.
5. Diseñar medidas específicas
No todas las necesidades de una familia monoparental se solucionan aplicando automáticamente los mismos beneficios que a una familia numerosa.
- Conciliación y cuidados: no es solo tener acceso a una ayuda, sino disponer de recursos para cuando la única persona adulta tiene que trabajar, el menor enferma, hay vacaciones escolares, citas médicas, reuniones escolares, etc. Aquí pueden entrar ayudas para cuidados puntuales, campamentos, aula matinal, comedor, actividades extraescolares o servicios de respiro.
- Empleo: medidas que tengan en cuenta que la persona adulta es la única responsable de generar ingresos y, al mismo tiempo, de garantizar los cuidados. Por ejemplo, incentivos a empresas para contratación compatible con la conciliación, flexibilidad horaria o apoyo al emprendimiento.
- Vivienda: una familia monoparental puede necesitar una vivienda adecuada para sus hijos, pero también necesita poder sostenerla con un único ingreso. Por eso pueden ser relevantes criterios específicos en acceso a vivienda pública, alquiler y ayudas habitacionales.
- Fiscalidad y ayudas económicas: aquí está precisamente el problema de los baremos de renta. No basta con reconocer la condición monoparental si después el sistema considera únicamente los ingresos y el número de miembros y no la existencia de una única persona adulta cuidadora.
- Emergencias y situaciones sobrevenidas: cuando la única persona cuidadora enferma, pierde el empleo o atraviesa una situación de emergencia, no existe otra persona adulta dentro del hogar que pueda asumir temporalmente los cuidados. Pueden ser necesarios recursos específicos de apoyo y protección.
- Educación: además del acceso a becas, comedor o ayudas, pueden ser necesarias medidas que contemplen la dificultad de una única persona para asumir horarios escolares, vacaciones y actividades. Por ejemplo, servicios de conciliación vinculados al centro educativo.
- Cuidados y corresponsabilidad: este es quizá el elemento más diferencial. En una familia monoparental no existe otra persona adulta dentro de la unidad familiar con quien repartir de forma ordinaria las tareas de cuidado. Las políticas pueden incorporar esta circunstancia en permisos, ayudas, servicios de respiro y recursos de apoyo a la crianza.
Porque equiparar no es siempre igualar
Hay una diferencia fundamental entre dar lo mismo y responder de forma adecuada a realidades diferentes.
Si una medida reconoce formalmente a las familias monoparentales pero después utiliza un baremo que no tiene en cuenta que existe una única persona adulta para sostener todos los cuidados, la igualdad sobre el papel puede no traducirse en igualdad real.
Y ese es precisamente el debate que queremos abrir.
No se trata de tener los mismos beneficios que las familias numerosas.
Se trata de que las familias monoparentales tengan una protección suficiente, coherente y adaptada a su realidad.
Porque una familia monoparental no necesita que la política pública finja que su realidad es igual a otra.
Necesita que la política pública entienda cómo es su realidad.
Y que actúe en consecuencia.
Desde Monofamilias seguiremos trabajando para conseguirlo.
Junto a las entidades que forman parte de FAMS (Federación Estatal de Madres Solteras), seguiremos defendiendo el reconocimiento y la protección de las familias monoparentales a nivel estatal.
Y desde la Comunitat Valenciana, seguiremos llevando propuestas concretas a los espacios de participación, como el Consejo Valenciano de Igualdad, para que las medidas de conciliación y apoyo familiar tengan en cuenta algo que no puede quedar fuera de ningún baremo:
quién sostiene realmente los cuidados.
Y queremos conocer vuestra opinión. ❤️
Después de leerla, os dejamos un formulario para recoger vuestras experiencias, necesidades y propuestas.
📋 Queremos estudiar todas las respuestas y recogerlas en un informe que trasladaremos al Consejo Valenciano de Igualdad y a la Conselleria de Familia.
👉 Tu experiencia también puede ayudar a cambiar las políticas públicas: FORMULARIO
Daniela Manolachi
Posted at 18:30h, 30 septiembreYo pienso igual,soy madre soltera con un bebé y la verdad que fuera de Mono familias,nunca me AN ayudado.